La ingratitud es uno de los frutos más inmediatos del egoísmo. Siempre causa indignación a los corazones honestos. Pero la de los hijos para con sus padres presenta un carácter todavía más detestable. Es especialmente desde ese punto de vista que vamos a considerarla, para analizar sus causas y sus efectos.
La ingratitud de los hijos
